Antes de comenzar. Medité (sin creerme monje shaolin o iluminado) sobre el tema antes de escribir sobre ello. Al final, lo hago porque creo que se entenderá mejor el punto aquí que en Twitter, donde queramos o no, abramos los hilos que abramos, estamos limitados y mucha gente a veces no entiende lo que se quiere expresar.
Otra cosa. Si usted, que está leyendo esto por casualidad es una persona de las que piensa que si no opinamos igual que usted, estamos plenamente equivocados y somos automáticamente sus enemigos, y cualquier cosa que le digamos es un ataque a su persona, le invito a evitarse corajes y malos sabores de boca y dejar de leer hasta aquí, mejor vuelva a las redes sociales, visite otra web o simplemente haga algo mejor que leer este blog, que trabajo no le costará.
Ahora sí, entremos en materia.
El 3 de Agosto, cuatro policías fueron acusados de violar a una menor de edad en la delegación Azcapotzalco, en la ciudad de México. Según los hechos, la chica iba llegando de una fiesta, pero los policías la obligaron a subirse a una patrulla cuando ella estaba a unas cuadras de su casa y ahí se perpetuó el crimen. No obstante, unos días después, salió un supuesto video (vaya usted a saber si sea real o editado y preparado por parte de la misma corporación policiaca) donde se ve que la joven nunca se sube a la patrulla y llegan unos paramédicos a atenderla. Seis elementos fueron dados de baja de la corporación, pero al no encontrárseles culplables y demostrar supuestamente su inocencia, fueron, al parecer, reincorporados a sus cargos. Hasta el momento, ni los medios de comunicación ni las autoridades han sido claros con respecto a este caso, no ha habido un dictamen oficial y se sigue “investigando”. A la víctima no se le ha citado a declarar nuevamente todavía pues se le está respetando el tiempo de recuperación emocional, como le llaman las autoridades.
Hasta aquí, lo que vemos a primer instancia es a cuatro servidores públicos abusar de su poder y cometer un crimen, peor aún, hacia una mujer menor de edad. Cuando nos llega la noticia, a todos nos impacta, nos gana el impulso y nos enojamos, y no es para menos considerando que en México, no podemos confiar ni en las mismas autoridades, que se supone están para resguardar el orden y velar por la seguridad e integridad de los mexicanos. Y esto no es nuevo, el que los mismos “guardianes” del orden y la justicia cometan delitos ya sucedió en 2013, cuando otros policías violaron a una menor, mataron a su novio y huyeron. Al final, fueron detenidos y condenados a 55 años de prisión, pero no por eso deja de ser un hecho indignante para la comunidad, la sociedad y hasta para el país. Con esos antecedentes y muchos otros casos, ¿Cómo podríamos dudar que, de nuevo, policías cometieran un delito tan horrible como este?
Pero… Luego revisamos más a fondo el caso reciente y encontramos algunas anomalías. En primer lugar, ¿por qué la chica se bajó dos cuadras antes de llegar a su casa si iba en un Uber? No tiene ningún sentido, siendo que eran las 2 de la madrugada, usted y yo estaremos de acuerdo que lo más lógico y seguro, estando en una delegación de la ciudad de México no muy segura que digamos, es que el Uber, taxi o cualquiera que sea el servicio de transporte privado que estemos usando, nos deje frente a la puerta de nuestro domicilio, sanos y salvos. ¿Cuál fue exactamente el motivo de bajarse dos cuadras antes? Aquí dejaré que usted mismo, lector (a), saque sus propias conclusiones.
Ahora viene lo de los videos. Como ya dije, en las grabaciones difundidas no se ve que los policías forcen a la chica en ningún momento a subirse a la patrulla, cuando ella dice en su primera declaración que así fue. Pero lo de los videos, a título personal, tampoco me lo tomo como verdad absoluta, porque como ya dije antes, bien pudieron editarlos y empezar viralizarlos con tal de limpiar el nombre de los policías. No lo sé, tampoco puedo asegurar que esto sea así, pero aquí se necesitaría del análisis de un experto en la materia para poder concluír si el video es confiable, o si fue editado y alterado.
(captura del supuesto video)
Hasta antes del 14 de agosto, las cosas estaban fluyendo de forma “normal” por así decirlo (porque en realidad, no es para nada normal que los representantes de la ley cometan actos y bajezas de este tipo, si es que realmente lo cometieron), solo que por parte de la sociedad, con todo lo que está pasando en estos últimos tiempos, con los ánimos muy caldeados, el hartazgo y descontento que se tienen en el país pues cada vez aumentan más los delitos, la inseguridad y la impunidad, los robos, violaciones, secuestros, desapariciones y asesinatos, y el hecho de que las autoridades no hacen absolutamente nada para dar soluciones, no imponen orden ni respeto y solo le causan risa a los criminales, y de hecho, muchas corporaciones están corrompidas hasta el culo, no pasó mucho tiempo para que se diera la primera manifestación. 250 activistas feministas se congregaron en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad donde gritaron consignas, rompieron vidrios, grafitearon paredes y causaron destrozos en las oficinas.
Honestamente, sí, lo celebré, porque esa fue una forma de gritarle directamente a los ineptos que están encargados de nuestra seguridad que se pongan a trabajar, que dejen de solapar delincuentes y por una vez hagan algo por arreglar las cosas, en vez de estar ahí haciendo horas nalga recibiendo sus sueldos salidos de los impuestos mexicanos (y déjeme decirle que me vale cincuenta y cinco kilos de ñonga si usted me llama chairo, no por eso las cosas dejarán de ser como son). Porque si eso no les pegó en lo moral, al menos que les incomode el ver sus lujosas instalaciones desmadradas.
Todo iba digamos bien en ese lado, pensé que lo que venía, era ir a protestar a la Cámara de Diputados (si es que los muy putos no llamaban a los granaderos a rodear San Lázaro), o interceptar a don Ganso y hacerlo pasar un mal momento gritándole consignas, exigiéndole en la cara resultados mientras golpeaban y rayaban su tan famoso Jetta clásico. Que salieran dos o tres líderes coordinando movimientos y grupos de mujeres con su identidad cubierta, esparciéndose en diferentes sectores de la ciudad, destruyendo patrullas y carros de políticos o de gente que trabaja en el gobierno (si usted es uno, disculpe) y propiedades privadas de ellos… Darles en lo que a ellos les duele, sus bienes materiales, su bolsillo. Eso hubiera sido épico y el mensaje hubiera sido totalmente claro: “estamos hartas de la violencia en México, como grupo feminista hablamos y defendemos a las mujeres y seguiremos haciendo esto hasta que ustedes trabajen y podamos salir a la calle sintiéndonos seguras, que podamos confiar en esos que nos deben resguardar en vez de que sean nuestros atacantes, para continuar con nuestra lucha”.
Pero bueno, todo esto son chaquetas mentales mías, a algunos les sonarán bonitas, a otros una reverenda mamada, pero al fin de cuentas, eso se me ocurrió a mí. ¿Pero quien soy yo para decirles como hacer las cosas, verdad?
El asunto es que varias feministas se reunieron a protestar en el Ángel de la Independencia y lo grafitearon con consignas, insultos y demás rayones.
Y es aquí cuando todo se pone peor. En primera, porque en la manifestación, algunos hombres fueron atacados con spray y brillantina directamente lanzada a los ojos, hay un video donde le tiran spray a un vato que al parecer, es repartidor de Uber Eats. Luego, otro donde un reportero es golpeado severamente pero no por una mujer, sino por un individuo el cual parece que pertenece a un grupo de choque, posiblemente mandado para generar más caos y confusión en la protesta, infiltrándose en pleno tumulto de gente. Y lo más patético y triste del caso: feministas destruyeron una camioneta de otras feministas que habían ido de fueras a unirse a la protesta, cuando los disturbios acabaron, ya no tenían como regresarse. Luego dijeron que entre todas cooperaron y al final, la camioneta fue arreglada… Por hombres.
No. A mí no me interesan vidrios rotos, ni oficinas violentadas, como ya dije, eso me pareció bastante chingon porque se hizo en las instalaciones de las autoridades, tal y como debía ser. Pero una cosa es eso y otra muy diferente es dejar un monumento histórico como escenario de Cyber Punk o Street Fighter (sí, me robé esto del mame que se hizo a partir de las fotos), y que luego gente que no tuvo ni qué ver en los disturbios tenga que limpiarlo, en ocasiones con químicos peligrosos que pueden poner en riesgo su salud. Si los monumentos históricos están ahí, es porque en su momento se erigieron por un motivo, pero se deben preservar con el paso de los años como un patrimonio de la humanidad. Violentarlos por las nuevas generaciones dice mucho del nulo respeto a lo poco bueno que tenemos en nuestra historia, de la cual, los monumentos son testigos. (Y aquí no me salgan con que “respetas más un monumento que a una mujer” porque esa comparación no tiene cabida, pero ya veremos eso más adelante).
Entonces es aquí cuando encontramos todo tipo de opiniones, pero vamos a hacer un poco de hincapié en esas que en ocasiones parecen ataques a tu forma diferente de ver las cosas, y las vamos ir enumerando para tratar de rebatirlas:
1. “Te preocupas por un muro pintado pero no por una mujer violada o muerta”
2.”Si dices que esa no es la forma correcta, ¿cuál es?”
3. “Están luchando por los derechos de las mujeres”
4. “Seguro piensas que la revolución francesa se hizo dialogando y tomando té”
5. “No te gustaría que le tocara a tu madre, novia, esposa o hermana”
6. “No sabes nada del tema y te pones a hablar”
7. “Ellas tienen derecho a hacer lo necesario”
Hay muchas más, pero creo que esas son las que más he encontrado en redes sociales, y que de hecho, algunas personas de mis redes con las que no traigo nada en contra, me han dicho casi con los ánimos a tope. No voy a balconear a nadie aquí, pero si usted, lector (a), se identifica, permítame decirle que nunca ha sido nada personal contra usted, pero que yo también tengo derecho a dar mi punto de vista y no por eso quiero hacerle daño ni volverme su enemigo, por lo mismo, pido que usted no me considere un ignorante ni un necio, mucho menos un machista, porque no lo soy.
Vamos con los puntos y algunas sugerencias que podrían servir (y espero que nadie me ataque, de nuevo, diciéndome “no nos tienes que decir qué debemos hacer”)
1. No me preocupa un simple muro pintado en absoluto. Ya lo dije y lo vuelvo a repetir como ya lo he hecho varias veces: por mí, dejen las paredes de la PGJ o la SSP otra vez como baño público, hasta yo las ayudaría si me fuera posible (y siempre y cuando no me echaran spray a mí en los ojos ni me sacaran a la chingada de su marcha a patadas solo por ser hombre). Pero tengan algo de consideración con los monumentos históricos. No serían capaces de ir a destruir la pirámide del Sol en Teotihuacan solo para exigir justicia a las mujeres sacrificadas en los rituales aztecas, ¿cierto? El Ángel de la Independencia no es de esa trascendencia histórica, pero tal vez en unos trescientos años, si es que aún existe la raza humana, y obviamente si es que el monumento sigue en pié, lo será.
2. No hay formas correctas, pero hay formas más inteligentes. Ya mencioné algunas ideas anteriormente. Su movimiento ya tiene una causa, y de muchísimo peso, ahora dénle valor y háganlo de respeto, que aquellos a los que van dirigidas las consignas realmente piensen, recapaciten, que las autoridades sepan que no es un juego, que van en serio pero organizadas e inteligentes para que vean que no se meten con cualquiera. Péguenle en el bolsillo a funcionarios y políticos, destruyan una patrulla y rompan vidrios en una oficina, pero cuídense entre ustedes y no se chinguen solas, como lo que pasó con la camioneta.
3. Continuando con el punto anterior, porque se relacionan. Vuelvan su lucha más inteligente. Hagan destrozos que le peguen directo a funcionarios del gobierno, sí, pero también, repito, cuídense entre ustedes mientras luchan por sus derechos. Usen algunas aplicaciones para celular de localización, si ven a algún sospechoso notifiquen a las demás para alejarse de ahí o tener cuidado si deben pasar forzosamente, defiéndanse en bola de algún cabrón que las quiera subir a un carro. Utilicen todo lo que sepan por la vía legal para intentar hacer algo, así sea ir con la CNDH o derivados. A veces estas pinches organizaciones no sirven para maldita la cosa, pero el intento ya se hizo y queda el antecedente. Si realmente son activistas, involúcrense en talleres hasta de defensa personal para las mujeres, una buena patada bien dada en los huevos puede salvarles la vida en ocasiones.
4. No, obviamente en la revolución francesa, como en muchas otras guerras históricas, hubo destrozos, pero también hubo muertes, enfrentamientos, batallas sangrientas, destrucción, caos y gente detrás de todo movimiento, dando órdenes desde las sombras con el fin de lograr sus objetivos: poder y riqueza. Ahora, pónganse a pensar, ¿realmente valió la pena? ¿Francia es un ejemplo a seguir como país en la actualidad? (no por nada, volvieron a protestar recientemente). ¿La revolución mexicana resultó bien y se logró el verdadero objetivo? ¿Miguel Hidalgo de verdad fue el héroe que nos pintan en los libros de historia o solo un criollo que, apenas vio sus intereses en peligro, empezó a usar la independencia como pretexto para levantarse contra los españoles? ¿El Che-Guevara fue realmente un mártir que no asesinó gente inocente? El concepto de rebelión a primer instancia nos suena muy bien, admiramos a los rebeldes, queremos ser como ellos, pero, ¿cuantos rebeldes reales hay en las revoluciones históricas de la humanidad? ¿Cuantos son los que lucharon hasta el final por sus ideales, sin dejarse seducir por el poder ni amedrentar por el enemigo? ¿Cuántos de ellos fueron realmente personas respetables como te dictan en las lecciones de historia y no tenían cierto historial obscuro del que nadie quiere hablar?
5. Claro que me imagino en esa situación; jamás llegaré a comprender lo que es salir a la calle con miedo, al menos no con ese miedo, pero tengo madre, novia futura esposa, tías y primas, y seguramente no me gustaría que les tocara a ellas. Si me desaparecieran a alguna, con toda la angustia y miedo que podría llegar a sentir de perderla, tendría que ser fuerte e inteligente para poder encontrarla, lo último que haría sería ir a grafitear monumentos pues eso no me devolvería a mi ser querida. Y si le llegara a a pasar algo horrible, por supuesto que exigiría justicia, pero se la haría de pedo hasta cansarme a quienes están encargados de ejercerla, directamente, agotando todo recurso en mis manos. De nuevo, tampoco iría rayar el Ángel.
6. Pues no sabré mucho del tema, pero lo que sí sé, es que rayando monumentos históricos y echándole spray en los ojos a algunos desafortunados que estuvieron en la marcha por X o Y cuestión, se va a lograr poco, tal vez nada. Las autoridades solo limpiarán dicho monumento y fingirán conmoción, pero si no se es constante, si no se les da directo a ellos, si no se es inteligente y certero con lo forma en la que se hacen las cosas, te van a disfrazar esos actos como el del Ángel como vandalismo, por mucho que los quieras hacer ver como movimientos de rebelión y lucha. Y si la polarización continúa y te niegas a escuchar la opinión del otro, te pones a la defensiva, descalificas y evades argumentos y todo lo tomas como un ataque o incomprensión por parte de la persona que no está de acuerdo contigo, sea hombre o mujer, lo único que vas a generar es descontento, falta de apoyo, nula empatía y solidaridad y no harás entender a los demás que tu lucha tiene una causa y que estás harta de que violen, secuestren y maten a mujeres como tú.
7. De acuerdo, tienen derecho a hacer lo necesario. Ahora, reflexiona si es realmente necesario que, para ser escuchada, debas grafitear el Ángel de la Independencia o algún otro monumento y atacar a hombres que no tienen nada que ver con violaciones ni muertes; de pintarte los vellos axilares y enseñar los senos en público mientras denigras y atacas a las mujeres que no hacen lo mismo que tú. ¿Quieren ser escuchadas y comprendidas u odiadas y objeto de burla?
Y bueno, esta es básicamente mi forma de ver las cosas.
Ya para concluir, creo que todos debemos estar de acuerdo en algo: México sufre de violencia, muchísima, está pasando por un proceso demasiado doloroso que ya lleva varios años, y que desafortunadamente, no se ve para cuando va a terminar. No, no me voy a poner a decir “también a los hombres nos matan” (aunque sea cierto), simplemente porque los motivos por los que un hombre es asesinado son otros. Aquí todo esto se generó por tantos feminicidios, secuestros y violaciones, y la supuesta violación a una mujer menor de edad por parte de unos policías fue el detonante, entonces se deben enfocar los esfuerzos de las feministas en las mujeres, de eso no hay duda. Que hay aliados, claro, pero no son esos weyes que, desesperados por coger, andan ahí fingiendo ayudarte, cuando lo único que pretenden es abusar de tu confianza apenas te descuides; los aliados son aquellos que entienden tu punto pero no están de acuerdo contigo en determinadas cosas y lo expresan (y está bien porque cada quien es libre de pensar y elegir) y aún así, estarían dispuestos a ayudarte cuando lo necesites porque al final de cuentas, un desacuerdo de ideas no tiene porqué generar odio entre personas; que no quieren abusar de ti por muy bonita o buena que estés, que no tienen esa idea machista de que ustedes, las mujeres, son el sexo débil y no tienen derechos ni oportunidades. Son como esos chavos que estaban comiendo tacos y se rifaron un tiro con unos secuestradores cuando se dieron cuenta de que estaban intentando secuestrar a una chava y subirla a un carro, y lo hicieron sin esperar nada a cambio (caso real, vivido y contado por una tuitera), en esos puedes confiar y seguro te ayudarán si lo necesitas.
Porque al final, todos somos seres humanos, pero si no trabajamos en equipo, por el bien común de todos, vamos a terminar condenándonos nosotros mismos al fracaso y la extinción. Que hay casos prioritarios, como la violencia contra las mujeres y los niños, de acuerdo, por eso es mejor empezar ahora pero empezar bien para lograr algo de verdad, y tal vez sólo así podamos salvarnos como raza.